La Cultura Valdivia se descubrió a mediados del siglo XX, sembrando así grandes enigmas para todos los arqueólogos centrados en las investigaciones sobre los orígenes de la cerámica en el territorio americano. Vamos a partir de los hallazgos realizados por Emilio Estrada sobre los yacimientos valdivianos, en la actual provincia del Guayas, en parte de Los Ríos y las zonas costeras de EL Oro y Manabí. La mayoría de los hallazgos actualmente se encuentran el una zona semi- árida, lo que ha favorecido de sobremanera el estado de conservación de los restos materiales, que han sido encontradas por diversas expediciones arqueológicas que han trabajado en esa zona.
El primer sitio, (G-25: Arenas de Posorja) fue descubierto en el año de 1956, pero, debido a la erosión de sus suelos, los vestigios arqueológicos allí encontrados, fueron hallados en un penoso estado de conservación. Tras el descubrimiento del segundo sitio (G- 31: Valdivia) se pudo afirmar que estos descubrimientos pertenecían a una cultura desarrollada en el período Formativo Temprano. Según Emilio Estrada, luego de una prueba de Carbono- 14, se pudo determinar la antigüedad de esta cultura, y la remontaron hacia unos 4050 y 4450 años atrás, con un posible margen de error de hasta 200 años. Este descubrimiento causó una gran revuelta en el estudio de la historia de América, ya que se había descubierto la cultura más antigua en trabajar la cerámica en el Ecuador y en todo el territorio del continente americano.
Esta cultura se desarrolló entre los años 3500 y 1800 a. c. Se situaron en la Costa occidental del actual territorio ecuatoriano, principalmente en la provincia del Guayas.
Una de las más características manifestaciones de su arte eran las conocidas como las “Venus de Valdivia”, que eran figurillas femeninas creadas en barro, algunas eran sencillas, y otras eran más elaboradas. El hallazgo de èstas, trajo gran fama para el Ecuador, viéndolo desde un punto de vista arqueológico.
No hay lugar a dudas sobre los hábitos alimenticios de los integrantes de esta cultura, siguieron sus tradiciones arcaicas de la caza, la recolección de moluscos, y la pesca; pero hasta ahora no se encuentran pruebas convincentes de que esta cultura haya desarrollado intensamente la agricultura.
Lo más sobresaliente de esta cultura es que desarrollaron la costumbre y la habilidad para trabajar la arcilla que obtenían de su suelo, haciendo con ella hermosas piezas de cerámica, dentro de las cuales destacan figuritas con formas femeninas, que ya he mencionado anteriormente, las llamadas “Venus”, que destacan un importante culto hacia la fertilidad y la mujer.
Tenían una organización social de tipo tribal, su vida estaba regulada por relaciones de reciprocidad y lazos de parentesco, mediante las cuales se aseguraba la supervivencia de su grupo; Probablemente contaban con jefes o sacerdotes que se relacionaban con lo sobrenatural. Ellos enterraban a sus difuntos debajo del piso de sus chozas, ya que estos entierros les servían como título de su propiedad para indicar su linaje. Posiblemente existió una organización matrilineal, ya que esto se refleja en la presencia de una matriarca en entierro muy especial en el montículo del osario de Real Alto. Dicho entierro sugiere mucho más que un simple sistema matrilineal, ya que esta mujer recibió una atención muy especial. Su tumba fue cubierta por piedras de moler, luego, a sus pies fue enterrado un hombre descuartizado y degollado, lo que evidencia un posible sacrificio en honor a esta mujer. También existen las evidencias de entierros secundarios en la misma tumba, que quizá fueron realizados en ritos posteriores. Otro dato importante del osario es que cuenta con cadáveres de niños, en lo que probablemente fue un lugar muy especial. Quizá esta sociedad se estaba transformando en una sociedad inequitativa. Un niño enterrado con especial atención, es porque quizás nació con un rango y un estatus alto y privilegiado, ya que en su corta vida no era posible que acumulase tanto poder un simple niño.
Como conclusión a este tema, puedo anotar que, esta sociedad se destacó principalmente por se, entre las sociedades americanas, una de las primeras en las que se masificó el uso de la cerámica. Principalmente, lo que se fabricaba eran ollas, escudillas y cuencos, en todos se podía apreciar que tenían boca ancha y su base era cóncava. Otro elemento destacable, son sus figurillas de barro, que principalmente representaban mujeres y eran asociadas con la fertilidad.
Bibliografía:
§ P. BAUMANN, Valdivia, el descubrimiento de la más antigua cultura de América. Barcelona, Planeta S.A., 1985, p. 12.
§ C. EVANS, B. MEGGERS y E. ESTRADA, Cultura Valdivia. Guayaquil, Vida, 1959, p. 7.
§ BAUMANN, ob. cit., pp. 112-133.
§ E. ESTRADA, Un sitio arqueológico formativo en la costa de la provincia del Guayas, Ecuador. Valladolid, Universidad de Valladolid, 1980, p. 3.
